¿Ataques de buitres?

Hace unos días publicamos un vídeo en que un gran número de buitres rodeaban a una oveja y dos corderos recién nacidos. En un principio, pensamos que se alimentaban de algún animal muerto que hubiera sido víctima de los furtivos.

Desde la distancia, con ayuda de los prismáticos, observamos como una oveja, permanecía en pie y hacía frente a los buitres. Concluimos que de haber mantenido esa situación de tensión durante más tiempo, seguramente no habrían sobrevivido. Pues al desfallecer, seguramente habrían sido devorados. 

Las críticas no tardaron en llegar. Críticas, que me animaron a documentarme y a descubrir si realmente los buitres eran capaces de alimentarse de un animal vivo y darle muerte. En éste artículo, me centraré en demostrar que los ataques, pese a no ser tan habituales como podrían ser los de lobo, existen. No, no estoy loco como algunos pseudo amantes del campo de pensamiento animalista decían alegremente estos días. 

El vídeo en ningún momento pretendía demonizar a la especie. Por Dios, somos cazadores y amantes de la naturaleza. ¿Realmente creen que tenemos odio a algún animal y queremos que sea perseguido? Ahórrense la respuesta.

Búsqueda de fuentes

Comencemos con los resultados de la búsqueda. Del artículo de Gallego (2016), concluimos que los buitres no son cazadores, que no se organizan en grupos para dar muerte a otros animales y que debido a su morfología, no son capaces de acosar y dar muerte a animales en plenas facultades:

“Los buitres no tienen poderosas garras dotadas de aceradas uñas, como las de águilas o halcones, sino unas torpes zarpas de largos y gruesos dedos prensiles acabados en uñas de punta roma diseñados para agarrar, no para acuchillar. Sus picos son alargados y muy potentes, pero no son el afilado estilete de un azor ni la temible daga de un águila real, porque el pico del buitre no está diseñado para matar sino para arrancar, estirar o desgarrar.”
 
“Con una envergadura (la distancia de punta a punta de ala) de más de dos metros y medio estos pesados planeadores son incapaces de perseguir a ninguna presa porque no pueden cernirse, hacer un veloz picado o realizar el más mínimo requiebro. Y sobre todo no tienen el instinto del cazador: son aves necrófagas.

Entonces, ¿Realmente existen ataques?

Sí, hay ataques documentados, si bien, la gran mayoría de denuncias no son veraces. Margalida y Campión (2009, p.482), indicaban,

“En este sentido, cabe destacar que en la mayor parte de las denuncias no se ha podido comprobar la interacción directa entre los buitres y el animal presuntamente atacado. Es decir, el hecho de haber encontrado al animal muerto y consumido por los buitres no implica que éstos hayan sido los responsables de su muerte«

«Que una especie carroñera que morfológicamente no está adaptada para predar cambie repentinamente su comportamiento no parece muy plausible. De hecho, las observaciones directas de la interacción son casi anecdóticas y se basan más en interpretaciones realizadas a distancia. Sin embargo, el hecho de que se haya documentado la ingesta de la región anal o la matriz de un animal debilitado y que todavía está vivo (por sufrir hipocalcemia o tratarse de un primer parto) y el cierre repentino de muladares y la posterior recogida selectiva de cadáveres, probablemente hayan incrementado la alarma social y percepción de que existe un conflicto real.»

Fuente: hbw.com
Y a su vez concluyen,
«Por tanto, el número de casos reales en los que la ingesta de un animal moribundo o debilitado tiene lugar es mucho menor de lo que se le atribuye.»
 
Haciendo incapié en lo siguiente,
«…2) la mayor parte de las interacciones tienen lugar en explotaciones en régimen extensivo en los que la vigilancia del ganado es muy baja o nula y 3) la mayoría de los casos aparecen asociados al momento del parto, afectando generalmente a crías y madres simultáneamente (vacuno y equino en el caso de Cataluña y ovino en Navarra).»
Pérez de Ana (2015), mostraba en su artículo pruebas de un ataque a una yegua recién parida,
«En esta fotografía, tomada el 13 de abril de 2015 en Araneko Harria, municipio de Orozko (Bizkaia), una yegua recién atacada por buitres leonados durante el parto, en presencia del propietario, el perito y un agente forestal.»
Daños a la yegua (Pérez de Ana, 2015)
Dueño, perito y agente forestal investigan los daños (Pérez de Ana, 2015)

Resumiendo, sin extenderme y basándome en la opinión de expertos:

  • Los ataques al ganado, no son imaginaciones, existen y han sido reconocidos por la administración.
  • El buitre no tiene capacidad para cazar animales sanos.
  • El número de denuncias sobre buitres que finalmente son aceptadas a trámite es muy pequeño. Los buitres han reducido el tiempo de reacción debido a una menor disponibilidad de alimento y en ocasiones se llega a culparlos al aparecer inmediatamente después del ataque, no siendo ellos quien dieron muerte al animal.
  • Los ataques generalmente son sobre animales moribundos o debilitados, p.ej tras el parto.
  • Es habitual que los buitres coman los restos del parto.
  • En su momento lo indicamos en nuestra publicación, el problema no es el buitre en sí, sino la disponibilidad de alimento para ellos.

Respuestas

A continuación, cito algunos de los comentarios en nuestra publicación, con la única intención de aclarar las cosas. 

«Lo que no es lógico es que los ganaderos tengan al ganado parturiento suelto y no lo guarden para que pueda dar a luz de forma tranquila»
«Cualquier ganadero responsable o con algo de idea no deja una oveja a punto de parir en medio de un campo, sin cobijo alguno, a pleno sol y sin agua pretendiendo que no le pueda pasar absolutamente nada.»
«Que bien la oveja con dos corderitos en medio de una tierra ellos solos lo raro es que no se lo coman antes cualquier otro animal»
«El video lo unico que demuestra es que hay mucho ganadero que desatiende su ganado.»
 
R: La historia real es que el pastor, con un rebaño de muchas cabezas, había parado una hora antes a la sombra de unas chaparras a descansar antes de llevarlas a recoger. Con la mala suerte, de que ésta en concreto, sintiendo que venían los corderos, se planchó bajo una chaparra baja y no levantó cuando arrancaron de nuevo. Un error lo tiene cualquiera. Por tanto respetemos el trabajo de los demás. Es seguramente lo que más me ha dolido, ver como cada uno inventa una historia sobre un hombre que vive de sol a sol pegado a las ovejas. ¡Que bonito señores, que humanidad!
 
«Qué bajada de tensión, por dios!!Viendo como unos buitres intenta comerse una placenta…»
«El vídeo no demuestra ataque alguno, solamente buitres alrededor de una oveja recién parida (Se ve el cordón umbilical en el cordero, al menos en uno). Que los buitres han bajado al lado de la oveja cierto, que se han comido la placenta, seguro, pero de ahí a decir que la han salvado y que si sigue así se la hubieran comido, hay un trecho.»
 
Desde que divisamos la mancha de buitres posados, hasta que llegamos a ellos, transcurrieron unos 3 minutos. Teniendo en cuenta el número congregado, llevaban allí varios minutos. Entonces… Si los buitres solo querían los despojos del parto, ¿Por qué en el siguiente vídeo se aprecian  los restos del parto? 
Tal cantidad de buitres arremolinados y los restos intactos. ¿Estaban respetando el protocolo para empezar a comer placenta hasta que no llegaran otros 50 o 60 a la mesa?¿Cuánto tardan en comerse esa cantidad de buitres los restos de un parto de oveja?

Nunca sabremos cual habría sido el desenlace. Es una película sin final. Y honradamente, si volviera a ocurrir, no esperaría a saberlo. Unos dirán que no las habrían tocado. Otros, entre los que me incluyo, pensarán que cuando la oveja hubiera flaqueado habría sido pasto de los buitres. Sea como fuere, toda opinión merece respeto. Lo que espero es que de ahora en adelante tengamos todos claro que los ataques al ganado parturiento son una realidad. De acuerdo que no son tan habituales como otro tipo de ataques, pero ocurren.

Por tanto, escuchemos y respetemos a los ganaderos. Pongamos de nuestra parte. No los tomemos por locos o «listos» y  analicemos la situación.

A veces olvido que el objetivo es extinguir al ganadero porque no necesitamos nada de los animales. Queridos iluminados, así, como con el toro de lidia, solo lograréis extinguir a los propios animales. 

Recortes

Como broche final, una serie de recortes. Como veréis no he recogido aquellos en los que se indican ataques, sino aquellos en los que los casos están verificados. Links directamente pinchando sobre las imágenes.

G.Bravo

Referencias

Gallego, J.L., 2016, «Los buitres no cazan, ni atacan«, La Vanguardia, 6 de abril. Disponible en: https://www.lavanguardia.com/natural/20160406/40942501747/buitres-no-cazan-ni-atacan-ecogallego.html

Margalida, A. y Campión, D., 2009, «Interacciones agresivas entre buitres leonados Gyps fulvus y ganado: Aspectos ecológicos y económicos de un conflicto emergente«, MUNIBE, Disponible en: https://www.mnconsultors.com/pubs_files/2014122868582009_Buitres_conflicto_ganaderia_(Campi%C3%B3n).pdf

Pérez de Ana, J.M., 2015, «Buitre leonado, ataques al ganado», Macizo del Gorbeia, Disponible en: http://macizodelgorbea.blogspot.com/2015/05/buitre-leonado-ataques-al-ganado.html?m=1

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